Hoy en día casi todo el mundo se ha puesto a dieta al menos una vez en su vida. Existen muchísimas maneras para bajar de peso: medicamentos, dietas hiperproteicas, dietas altas en grasa, sin carbohidratos, con carbohidratos, con licuados, con jugos, cirugías, ejercicio de alta intensidad, etc. La realidad es que tristemente muchos de los que alguna vez lograron bajar de peso no sólo lo han recuperado, sino que ahora pesan más de lo que pesaban antes de ponerse a dieta. ¿Por qué sucede esto? Unas de las razones por las que la gente rebota después de hacer dietas: 1. Hacer dietas muy estrictas y no seguir planes de alimentación saludables y equilibrados: Muchas veces la gente quiere resultados rápidos: bajar todo lo que subieron en mucho tiempo (meses o incluso años) en un par de semanas. Por esta razón, en lugar de seguir planes de alimentación saludables, optan por hacer dietas muy estrictas con pocas calorías y deficientes en nutrientes. Esto ocasiona que en un corto periodo de tiempo se deshidraten, pierdan masa muscular y eso sí, varios kilos. Lo malo es que este tipo de dietas no promueven hábitos saludables y provocan que el metabolismo se alenté al ser muy bajas en calorías, ocasionando que, al dejarlas, la gente regresé a sus hábitos alimenticios anteriores que generalmente incluyen alimentos con muchas calorías y grasa y que consecuentemente recuperen o incluso ganen más peso y grasa corporal que antes.

2. No enfocarse en el mantenimiento: Muchos creen que sólo tienen que tener buenos hábitos alimenticios y un estilo de vida saludable mientras están en el proceso de perder peso, pero no se enfocan en cómo tendrán que comer al llegar a su meta de peso saludable. Al no saber cómo mantenerse o no querer hacerlo, vuelven a comer como antes y tarde o temprano acaban recuperando todo lo el peso que bajaron. El mantenimiento no significa seguir comiendo pocas calorías de por vida; Significa comer lo que el cuerpo necesita en las cantidades adecuadas. En el mantenimiento se pueden incluir postres, botanas y otros alimentos que no se incluían en el plan cuando el objetivo era perder peso, de manera moderada. La clave está en APRENDER A COMER BIEN.

3. No hacer ejercicio: Existen quienes detestan hacer ejercicio o simplemente les da flojera y no buscan el tiempo de hacerlo y prefieren hacer dietas estrictas, tomar un par de medicamentos o hacer un detox para bajar esos kilos de más. El ejercicio es fundamental en un plan de control de peso ya que aumenta el gasto energético, fomenta la quema de grasa y aumenta la masa muscular. El músculo es muy importante porque es metabólicamente activo por lo que entre más músculo tengamos, más rápido será nuestro metabolismo. Bajar de peso sin ejercicio no aumenta la masa muscular ni acelera el metabolismo por lo que será mucho más fácil recuperar el peso perdido.

El ejercicio y los buenos hábitos alimenticios son fundamentales para mantener un peso saludable.