ENTRE COLUMNAS

La primitiva francmasonería
La Francmasonería, es creada en 1517, en París Francia, por Leonardo de Vinci, con una mística humanista progresista al estilo y con idénticos fines a las Academias de Florencia y de Milan, y de los Colegios de Arquitectos Romanos, imbuidos en el espíritu progresista. Esta Organización por primera vez adoptó el nombre de Logia Francmasónica, en París, la que significa: lugar donde se reúnen hombres liberales, para expresar libremente su pensamiento como constructores del pensamiento y como generadores de ideas. A su vez logia, deriva de la voz griega “logos” significa el lugar donde se dialoga, delibera, discute…; masón significa albañil o constructor, y la partícula “franc”, antepuesta a un sustantivo, significa en idioma francés, libre o liberal. Por tal motivo, la denominación de “Logia Francmasónica” se le concede a las agrupaciones de los francmasones.*
Aunado a lo antes, afirmado, la Francmasonería, tiene como antecedente el espíritu renacentista, reformista y progresista de Leonardo Da Vinci, Pablo Toscanelli, Tomás Moro, Américo Vespucio… y muchos más pensadores, constructores del pensamiento científico sometido a la luz de la razón para encontrar la verdad, contra el pensamiento dogmático de la escolástica difundido por la clase sacerdotal, la intolerancia de la inquisición medieval y la nobleza que con sus privilegios atentaba la armonía que debe existir en la coexistencia humana, de la igualdad entre los hombres, sin discriminación, con plena la libertad de expresión y de reunión.

Autor Francisco Javier Dávila López De Lara