3 de junio de 2017.- Hace poco más de un año, Sergio Ramos alzaba la Undécima al cielo de Milán. Hoy el Real Madrid vuelve a presentarse en la final de la máxima competición europea, la tercera en cuatro temporadas. El mérito es inmenso y describe a la perfección la etapa de éxitos que atraviesa el club. Pero esta camiseta siempre exige más. Por eso, el equipo de Zidane tiene la oportunidad de hacer esta noche lo que nadie ha logrado: ganar dos Champions League consecutivas.

La Juventus, rival en la final de la Séptima y vigente campeón de Liga y Copa en Italia, será el último y exigente obstáculo a salvar para alzar el título. Cardiff, la ciudad de Bale, en la que el madridismo ya celebró la Supercopa de Europa 2014, es el escenario del partido. El estadio Nacional de Gales está listo para albergar la gran fiesta del fútbol europeo. Y el Real Madrid y sus aficionados quieren ser sus protagonistas.

Historia
Pleno de confianza tras conquistar hace dos semanas la Liga, el conjunto blanco afronta la que será la 15ª final de Copa de Europa de su historia. El porcentaje de éxito en las finales es abrumador (78’5%). Sin embargo, la plantilla es consciente de la dificultad del partido y de que tendrá que dar el máximo para ganar. “Estamos en un