MIAMI. 15 de octubre de 2017.-Si existe una ocasión que sirva para que las mujeres se atrevan a revelar la edad, es sin dudas durante un concierto de Ricardo Arjona, quien una vez más conquistó el corazón de Miami, en especial el de las féminas, tras su paso por el American Airlines Arena este sábado 14 de octubre con su gira Circo Soledad.

Y es que como bien dijo el ilustre guatemalteco, “se ha corrido la voz” de que en sus conciertos llama a una “Señora de las cuatro décadas” para que lo acompañe mientras interpreta el tan popular tema. Y la noche del sábado no fue la excepción, a pesar de que recalcó, al igual que hizo durante su anterior tour Viaje en 2015, que tal vez no debería cantar más esa canción, porque la señora a quien la dedicara, hace tiempo no pertenece al “cuarto piso”, ni mucho menos él sigue siendo unos diez años menor.

Pero como las canciones cobran vuelo propio y perduran más allá de las intenciones de quienes las componen, Arjona tuvo que cantarla y tendrá que continuar cediendo indefinidamente ante los deseos de las cuarentonas, y de otras representantes del sexo femenino de cualquier generación, porque cuando llegó la hora de escoger quién sería la afortunada que lo acompañaría en la tarima, todas en el arena querían tener 40, incluso vociferaban su edad con la esperanza de ser escogidas.

Una de las fans de Ricardo Arjona le muestra su cariño.

Para la decepción de muchas, la elegida no aparentaba haber vivido cuatro décadas, sino unas seis. Se trataba de una paisana del cantautor llamada Deisy quien, según éste indicó, le susurraba que sería la segunda en su vida, ya que la pareja del cantante, una modelo venezolana, quien además es madre de su hijo menor, lleva el mismo nombre.

Luego de dos horas y medias entregando lo mejor de sí, el cantautor no lograba desprenderse de su público, que lo ovacionaba durante cada canción. No podía faltar Desnuda, tema que cantó después de filosofar sobre la musa que ha inspirado sus letras: la mujer.

También se escucharon éxitos como El problema, El taxista, Cuando fue la última vez, Dime que no, Si el norte fuera el sur, Te conozco, que resultó la más coreada de la noche.

Otra que se impuso fue Habana, el himno que dedica a los cubanos de la isla y los de esta orilla, y que al finalizar su interpretación aprovechó para decirles a los venezolanos que la canción bien pudiera titularse Caracas, refiriéndose al reciente exilio en Miami de los hijos de Venezuela.

La romántica Fuiste tú, que grabó con su coterránea Gaby Moreno, esta vez llegó a dúo con la vocalista y guitarrista colombiana que conformaba la orquesta. Entre las más solicitadas estuvo la imperante Mujeres, que guardó con celo hasta el final, y con la que regresó al escenario después de haberse cambiado la camisa que lo había acompañado toda la noche.

Ricardo Arjona despidiéndose del público mientras cantaba Mujeres. Ricardo Arjona despidiéndose del público mientras cantaba Mujeres.
CORTESÍA
Ya vistiendo un pulóver blanco, que revelaba su anatomía masculina, y con el cabello recogido, entonaba mientras se desplazaba enérgico por el escenario para así despedirse de quienes insistían en retenerlo.

La escenografía fue clave en este espectáculo que estuvo complementado con actos circenses. El escenario se iluminaba diferente en cada canción y aparecían efectos especiales en una pantalla gigantesca. Todo, hasta el vestuario de los músicos y los artefactos que decoraban la escena, estuvo magistralmente cuidado para que coordinara con la temática de la gira: el circo.

En el inicio se paseó por su más reciente producción discográfica que se titula como el tour. Arrancó con el tema Circo Soledad y luego continuó con más de lo nuevo entregando Ella y Señorita. También cantó la ranchera Porque puedo. (¡Y cómo puede!)

Una vez más el capricorniano demostró sus dotes vocales y fuerza interpretativa, así como su destreza a la hora de componer. Sus letras despiertan fuertes emociones y encierran cierta realidad sobre la naturaleza humana.

Sin dudas, un poeta de la lírica. Aunque algunos se empeñen en pasar por alto su mérito, muchos otros lo aman, porque su calibre artístico, su carisma y capacidad de reinventarse y convocar a las masas superan cualquier imperfección inherente al ser humano.

Arjona es de los grandes y el cariño de su público así lo constata. El intérprete y autor de Jesús, verbo no sustantivo simplemente es de esos que suelen ser amados o detestados. Yo me quedo con lo primero.