Ataque a hotel de Kabul.

Fuentes de seguridad hablan de más de 40 fallecidos en el asalto, que duró 17 horas y del que se responsabilizan los talibán

21 de enero de 2018.- Al menos 18 personas, entre ellas 14 extranjeras, perecieron en el ataque contra el hotel Intercontinental en Kabul iniciado el sábado y que terminó ayer, domingo, según un nuevo balance del Ministerio afgano del Interior, que hasta ese momento hablaba de sólo seis fallecidos. Sin embargo, fuentes de los servicios de seguridad dijeron que la cifra de muertos superaba los 40.

“Catorce extranjeros y cuatro afganos resultaron muertos”, declaró el portavoz del ministerio, Najib Danish, a la cadena de televisión Tolo News, sin precisar sus nacionalidades. Al menos seis de los fallecidos eran ucranianos, según confirmó el Ministerio de Exteriores de aquel país.

Los talibán reivindicaron la autoría del ataque, que duró 17 horas, mientras que el Ministerio del Interior acusó a la red Haqqani, afín a los integristas y que “ha disfrutado de refugios seguros fuera de Afganistán”, según un comunicado oficial recogido por la agencia Pahjwok.

Los asaltantes, seis según el Ministerio del Interior, entraron por la cocina y abrieron fuego indiscriminadamente sobre los participantes en una fiesta de anuncio de compromiso nupcial.

Entre los fallecidos estarían además varios de los asistentes a un taller sobre informática con representantes de distintas provincias afganas.

Rescate

Las autoridades informaron de que 126 personas habían sido rescatadas, de las cuales 41 eran de nacionalidad extranjera. Durante toda la noche se pudieron escuchar disparos, excepto en un paréntesis entre las 02.00 y las 04.00 horas de la madrugada, cuando irrumpieron nuevos efectivos de las fuerzas especiales.

El portavoz de los talibán, Zabiulá Mujahid, afirmó que el hotel estaba “lleno de invasores estadounidenses y de otras nacionalidades”, y que el ataque mató a “decenas” de estos extranjeros.

El hotel Intercontinental de Kabul, acoge con frecuencia bodas, conferencias, y reuniones políticas. Su azotea iluminada con vistas sobre Kabul es particularmente popular entre las clases más adineradas.