DAVOS-.- El presidente estadounidense, Donald Trump, quiso mostrar hoy en Davos su sintonía con los mandatarios de Reino Unido e Israel, Theresa May y Benjamin Netanyahu, en medio de las críticas al proteccionismo que lanzaron los últimos días varios líderes en el Foro Económico Mundial.

Trump, que cerrará el viernes el Foro de Davos con su discurso, llegó hoy a la localidad suiza rodeado de fuertes medidas de seguridad y de la polémica por los aranceles a varios productos impuestos por su Gobierno a principios de semana.

Muchos de los líderes poltícos que hablaron estos días en Davos, como la canciller alemana Angela Merkel o el presidente francés, Emmanuel Macron, lanzaron un mensaje contra el proteccionismo y a favor del multilateralismo.

Sin embargo, May evitó hoy replicar esos discursos y criticó más bien a quienes no respaldan con hechos la defensa del libre comercio. “Demasiado a menudo nuestra retórica en favor del libre mercado aquí en Davos no coincide con nuestras acciones”, dijo, recordando que los países productores de acero todavía tienen que cumplir el acuerdo para reducir el exceso de producción.

En su encuentro bilateral, Trump y May mostraron unidad a pesar de las recientes tensiones entre ambos países, después de que el estadounidense cancelase una visita a Londres. Oficialmente lo hizo en protesta por el lugar donde fue construida la nueva embajada norteamericana, aunque los analistas creen que temía fuertes protestas en su contra durante la vista.

“Estamos en la misma sintonía” y “amamos a su país”, dijo hoy Trump, que tildó de “falsos rumores” las supuestas diferencias entre ambas naciones. May también confirmó la “relación especial” entre Washington y Londres y afirmó que están “codo con codo” a la hora de enfrentarse a amenazas comunes.

Trump también mostró hoy su buena relación con otro de sus principales aliados en el plano internacional, Netanyahu, quien le agradeció el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, un gesto que irritó a los palestinos y a parte de la comunidad internacional.

“El tema más difícil sobre el que tenían que hablar (durante las negociaciones) era Jerusalén. Quitamos Jerusalén de la mesa (de negociaciones). Ya no hay necesidad de hablar más sobre ello”, dijo hoy Trump al respecto.

Además, el mandatario advirtió que Estados Unidos mantendrá congelados los fondos a la Agencia de la ONU para los refugidados palestinos hasta que estos se sienten a negociar. “Ese dinero no va a ir para ellos hasta que se sienten y negocien la paz” con Israel, aseguró en referencia a los 65 millones de dólares congelados.

Tras esta primera jornada en la que se reunió con sus aliados, Trump defenderá mañana sus controvertidas políticas ante un foro que rechaza el proteccionismo y es símblolo de la globalización.

Poco antes del aterrizaje del presidente en Davos, el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, intentó rebajar el tono de los últimos días respecto a las disputas comerciales.

“No queremos entrar en guerras comerciales”, afirmó Mnuchin en rueda de prensa en Davos. “Por otro lado, queremos defender los intereses de Estados Unidos (…) La agenda será que Estados Unidos está abierto a los negocios, que la rebaja de impuestos hace que invertir en Estados Unidos sea muy atractivo”, añadió.

“Todos los días se libran guerras comerciales”, había advertido sin embargo el miércoles el secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross.

Washington asegura que con los recientes aranceles a la importación de lavadoras y paneles solares sólo está reaccionando a políticas de competencia injustas por parte de otros países y hoy Ross aseguró que Estados Unidos es “el país menos proteccionista”.

Los aranceles a esos productos fueron criticados sobre todo por grandes países productores como China, Corea del Sur y México. “Por supuesto que estamos decepcionados”, dijo hoy en Davos la ministra de Exeriores surcoreana, Kang Kyung Wha, que aseguró que su país está trabajando en una solución.

El viernes, Trump se reunirá además con el presidente de Ruanda Paul Kagame, después de sus controvertidas declaraciones en las que calificó de “países de mierda” a varias naciones africanas y latinoamericanas.