Con información de:
Gardenia Mendiola

14 MAYO 2018.- La falta de fiscalización del dinero en efectivo y la impunidad a pesar de que el crimen organizado es una de las principales amenazas el país permite que cada vez más sectores de la sociedad mexicana se salpique de acusaciones por lavado de capitales como el caso más reciente de la actriz y cantante Ninel Conde, una cantante más involucrada en acusaciones de este tipo de delitos.

El problema central de la penetración del lavado de dinero en la sociedad es una Ley Antilavado que se aprobó en 2012 — a finales de la administración de Felipe Calderón— que no contempla coordinación interinstitucional entre la Procuraduría General de la República y la Unidad de Inteligencia Financiera entre otras fallas que dan como resultado una casi nula persecución del dinero que financia a los grupos criminales.

“Sin los mecanismos de coordinación estamos haciendo una vacilada y haciéndonos que hacemos, pero realmente no hacemos nada frente a un problema mayúsculo’’, advirtió el analista Eduardo Buscaglia autor del libro Lavado de Dinero y Corrección Política.

Un reporte de principios de año de Financial Action Task le da la razón: en México sólo se investiga el 0.2% del total de las alertas por este delito a pesar que, según EEUU podrían blanquearse aquí entre 15,000 y 30,000 millones de dólares anualmente en México.

Esto es posible, según Buscaglia, porque el 78% de los sectores económicos formales del Producto Interno Bruto mexicano han estado infiltrados por grupos criminales principalmente a través del dinero en efectivo.

Según con la investigación divulgada por el diario Reforma que cita a la Unidad de Inteligencia Financiera de la PGR Conde habría usado dinero malhabido por alrededor de 1.5 millones dólares en efectivo para comprar tres propiedades de lujo en Acapulco, Punta Mita y Ciudad de México entre 2008 y 2015.

La averiguación señala que la cantantes se habría hecho de ese dinero gracias al interés que ella despertó en Arturo Beltrán Leyva, quien le hizo regalos en varias citas “sólo por conocerla’’.

Arturo Beltrán Leyva, apodado El Barbas y el Jefe de Jefes, fue uno de los hermanos líderes de la organización criminal homónima autora de algunas de masacres más violentas en el estado de Guerrero y otros estados. Murió en Cuernavaca en 2009 en un enfrentamiento con la Marina justo en la época en que Conde se hizo de las dos primeras propiedades. Ella afirma que fue con su trabajo.

MAS FAMOSOS RELACIONADOS AL CRIMEN ORGANIZADO

Julión Alvarez (en 2017); Jenny Rivera (2014), Vicente Fernández (2013), Ramón Ayala junto Los Cadetes de Linares y Grupo Torrente (2009) y Joan Sebastian (2014) cuyo hijo Juan Sebastian Figueroa fue asesinado afuera de un bar de la Ciudad de Cuernavaca, a 90 kilómetros de la CDMX donde el padre inició su carrera artística.