15 de junio de 2018

PAR-TI-DA-ZO. En un duelo de alto voltaje, Portugal y España igualaron a tres goles.

El partido arrancó con la emoción que todos anticipaban, con dos equipos tácticamente ordenados que le imprimieron velocidad y ritmo al juego desde el pitazo inicial.

Antes de que se cumplieran 4 minutos de juego, Cristiano fue derribado en el área por Nacho y el juez no dudó en cobrar la pena máxima.

Desde los 12 pasos, fue el propio portugués el que no falló para abrir la cuenta, siendo este el primer gol que le convierte a la Roja en toda su carrera.

Fue recién pasado el primer cuarto de hora que los dirigidos por Hierro comenzaron a mover el balón a través de toques rápidos y cortos que lo acercaron a la portería rival, aunque descuidaron la zaga, permitiendo que Ronaldo y compañía contratacaran en más de una oportunidad.

A los 22′, vino la jugada magistral de Diego Costa, quien recibió un balón largo y logró desprenderse de la marca para vencer al portero con un tiro cruzado. Fue su primer disparo a portería en una Copa del Mundo.

Tras unos pocos segundos en los que el árbitro consultó con el VAR por una posible falta del jugador del Atleti, finalmente concedió la conquista.

España continuó presionando, pero fueron los portugueses los que se pusieron en ventaja, gracias a un remate de Ronaldo que se le coló entre las manos al portero De Gea. Tremendo error del guardameta que le costó caro al conjunto español.

El segundo tiempo se inició con la misma intensidad y similar distribución de fuerzas. España continuó ejerciendo presión ante una disciplinada Portugal que buscaba a través de Guedes y Ronaldo hacer daño en la portería contraria.

A los 54′, una jugada de laboratorio acabó con el empate en manos de Diego Costa. Fue Koke quien sirvió un tiro libre hacia el segundo palo, pivoteó Bisquets de cabeza y apareció el delantero del Atleti para rematar a quemarropa.

Y solo tres minutos después, Nacho se anotó en la tabla de goleadores con un fusilazo desde fuera del área que rebotó en el palo antes de inflar la red.

Pero Cristiano Ronaldo tendría la última palabra.

A solo dos minutos del tiempo reglamentario, la figura del Real Madrid ejecutó a la perfección un tiro libre en la boca del área para sellar el empate final.