25 de junio de 2018

Portugal solo consiguió un empate 1-1 frente a los iraníes, pero de igual forma clasificó a octavos de final. Ronaldo erró un penalti en el segundo tiempo.

Primer Tiempo
Un inicio sin sorpresas tácticas se vivió en Saransk, con una Portugal que se hizo protagonista de la mano de Cristiano Ronaldo, intentando romper la defensa férrea de los iraníes desde los primeros minutos.

Los lusos mostraron más creatividad que en los duelos anteriores, utilizando toques cortos para mantener la posesión del balón y a partir de ahí construir con calma la jugada ofensiva, acelerando solo en los últimos tres cuartos del campo.

Irán en cambio, se mostró sólido en la zaga y rápido para despejar el balón en busca del contragolpe.

A partir del primer cuarto de hora Portugal pisé el acelerador y se fue con toda en busca del gol, pero se topó una y otra vez con la resistencia iraní, la cual aprovechó la insistencia lusa para controlar un poco más el balón y buscar el pase largo.

En los últimos diez minutos los portugueses en pleno se ubicaron en terreno rival, pero la ansiedad por encontrarse con el gol los hizo caer en imprecisiones.

Felizmente, Quaresma decidió a los 44′ que ya era suficiente, y se despachó un zapatazo imparable para el portero iraní. Era el 1-0.

Segunda parte
Irán, quien hasta los 44 minutos de juego se veía cómoda sin el balón, tuvo que cambiar de esquema, ya que una derrota los estaba dejando eliminados. De esta forma, salieron al campo de juego con más voluntad ofensiva, adelantando sus líneas para ejercer presión en la salida portuguesa.

A los 50 minutos Cristiano fue derribado casi en la línea del área y fue el VAR quien advirtió al juez sobre la falta. Desde los 12 pasos, el mismo Ronaldo disparó y Beiranvan estuvo notable para repeler el tiro.

Con el correr de los minutos, Portugal perdió claridad ante un Irán que no renunció a la verticalidad para lograr el empate. De hecho, los asiáticos estuvieron cerca de convertir en un par de oportunidades, haciendo uso de la velocidad de sus atacantes para encontrar desprevenida la defensa lusa.

A los 68 ambas escuadras movieron las fichas. Salió Quaresma y entró Silva en el equipo europeo, mientras que salió Jahanbakhsh y entró Ghoddos, en el caso de los iraníes. A esas alturas, el partido se volvía espeso, con los dos conjuntos dando muestras de ansiedad por el resultado a través de equivocaciones y juego fuerte.

Cuando quedaban nueve minutos, Ronaldo le propinó un codazo a Puraliganji y fue nuevamente el VAR quien debió intervenir para que el juez amonestara a la estrella del Madrid con una tarjeta amarilla, que bien pudo ser roja. De hecho, el técnico de Irán no pudo ocultar su indignación ante la decisión del árbitro.

Y a los 91′, cuando todo parecía definido, una mano de Cedric al interior del área le dio un penalti a los iraníes, quienes convirtieron el empate en los pies de Ansarifard.

Con este resultado, Portugal clasificó como segundo de su grupo a octavos de final y se enfrentará Uruguay.

Irán, en cambio, se despide con el llanto desconsolado de sus jugadores.