24 de Octubre del 2018.-Este programa se implementa en escuelas secundarias ubicadas en zonas vulnerables de la Ciudad de México; cuyo objetivo es prevenir la violencia y el delito, a través de la mediación, del habla, la escucha y el respeto a la diversidad de opiniones.

La Procuraduría General de la República (PGR) a través de la Subprocuraduría de Derechos Humanos, Prevención del Delito y Servicios a la Comunidad, implementa el programa Te Doy Tinta en escuelas ubicadas en zonas vulnerables de la Ciudad de México; cuyo objetivo es prevenir la violencia y el delito, así como solucionar conflictos de manera pacífica entre las y los adolescentes.

Uno de los ejes principales de Te Doy Tinta es la resolución de conflictos, a través de la mediación; por lo que se trabaja en el control de impulsos, el desarrollo de formas pacíficas de interacción al crear sentido de comunidad, promocionar herramientas contra la ansiedad y disminuir los sentimientos de soledad.

En este sentido, se han logrado 97 casos de mediación, es decir, se han solucionado conflictos sin tener que llegar a un caso de violencia, a través del habla, la escucha y el respeto a la diversidad de opiniones.

El programa está basado en las prácticas narrativas y se desarrolla en cinco secundarias de la Ciudad de México, atendiendo a más de 2 mil 500 estudiantes mediante los talleres Aprendiendo a Vivir y Lectura en Espiral.

Como parte del taller Aprendiendo a Vivir, se imparten más de 280 sesiones mensuales en las que se busca identificar y comprometer a las alumnas y alumnos a eliminar las conductas violentas.

Mientras que en las más de 130 sesiones del taller Lectura en Espiral, a través del fomento a la lectura, la expresión oral y escrita, se comparte contenido a los estudiantes sobre temas relacionados con la violencia, identidad y la vida en sociedad.

De manera integral, el programa busca fortalecer a las comunidades, por ello trabaja conjuntamente con los padres y madres de familia, personal docente y administrativo, y los hace partícipes en las conversaciones comunitarias, en donde se exponen y discuten preocupaciones individuales y colectivas para llegar a soluciones reales que permitan disminuir los eventos de violencia en los centros escolares.