En época de frio, la naturaleza nos da ciertos frutos como los cítricos entre ellos: limón, naranja, lima, mandarina y toronja. Estos son ricos en vitamina C, el cual nos ayuda a acortar la duración de los resfriados, mantienen sano el sistema inmunológico, regeneran los tejidos, eliminan las substancias nocivas y tóxicas del cuerpo y depuran los órganos. La vitamina C, es una vitamina hidrosoluble, es decir, no se almacena en el organismo y la debemos ir ingiriendo a través de los alimentos para no generar déficit.
Los cítricos son una fuente natural de vitaminas -A, B1, B2, C-, minerales -potasio, cocer, azufre- y fibra; el cual protegen el sistema digestivo, alivian la acidez estomacal y favorecen la cicatrización de las úlceras del duodeno y el estómago; también bajan los niveles de colesterol, ácido úrico, ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre y a controlar la hipoglucemia. Son aliados en el tratamiento o prevención de diabetes. Tienen propiedades laxantes y diuréticas que ayudan a perder peso; y son unos buenos aliados para lucir cutis, piel y uñas sanas.
Los limones, aún siendo ácidos al paladar son alcalinos, una vez metabolizados ayudan a restablecer el equilibrio el pH del cuerpo. Sobre todo si consumimos su zumo en medio vaso de agua tibia en ayunas, estimulan el hígado, páncreas e intestinos, promueven la secreción de bilis, ayudan a eliminar los residuos e ir al baño con regularidad. Todas estas propiedades hacen del limón un aliado para evitar la tendencia natural que tenemos hacia la acidificación del cuerpo debida al estrés, la contaminación y hábitos de alimentación con un exceso de productos procesados y refinados.
Además, tomar agua tibia con limón en ayunas ayuda a movilizar los intestinos e ir al baño; el zumo de naranja ayuda a evitar el estreñimiento. Ahora bien, algunas personas con debilidad digestiva, sobre todo hígado y vesícula biliar perezosos o con cálculos biliares, pueden no tolerar bien el zumo de naranja y sentir náuseas, pesadez abdominal e incluso dolor de cabeza. En algunos casos es mejor tomar una cucharada de aceite de oliva con un poco de zumo de limón en ayunas, aunque si tenemos el estómago delicado hay que estar atento a su reacción.
Las investigaciones sobre la acción de la vitamina C en la prevención de los resfriados no son concluyentes, aunque sí ayudan a acortar la duración de los resfriados. La vitamina C interviene en múltiples reacciones metabólicas, actúa como antioxidante y ayuda a absorber el hierro de la dieta. Una de las cosas que debemos tener en cuenta, que podemos tomar vitamina C diariamente a través de las verduras verdes y las frutas.

Facebook: Nutrióloga Jessica López

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