El candidato a la presidencia municipal de Lerma, Dámaso Lara Gil está derrotado desde hoy por “Default”, aún y cuando en las urnas le ocurra lo mismo el próximo domingo.

Es muy clara tal afirmación por lo siguiente:

Dámaso Lara no pudo sumar a los panistas del municipio, tampoco pudo sumar a todos los perredistas, y que decir de Movimiento Ciudadano nunca se dio la oportunidad para enfrentar los compromisos con ese partido político.

La Coalición de Por México al frente, no tuvo éxito en Lerma, y los líderes de los partidos lo saben, no hubo acuerdos, no hubo estrategia, el candidato nunca demostró que quería ganar una elección. Siempre evasivo le sacó la vuelta a esos compromisos.

Se le trató de ayudar, pero escurridizo “nadó de muertito” y se tiró a los vientos del capricho y la soberbia.

Muchos militantes del PAN piensan, aunque no lo dicen, que “Dámaso es un candidato vendido” que aceptó la candidatura ya estando arreglado y listo para perder, por eso muchos ahora le dan la razón de asumir un papel de candidato gris, sin propuestas y negado a comprometerse y a dialogar franco y directo con los electores.

El voto del PAN en Lerma se irá a la baja, simple y sencillamente porque su candidato no sumó a sus militantes; su dirigencia encabezada por Alfredo Morales fue ninguneada.

Dámaso se achicó, le quedó grande su responsabilidad y Lerma no merece un candidato que piensa en chiquito, que actúa en chiquito y ve a Lerma en chiquito.
Damasito trató primero de convencer a los suyos; no lo logró porque no tiene la preparación para ser un alcalde como el que requiere Lerma.

Los que saben de grilla, dicen que el candidato “panista” de Lerma, tiene miopía y una sordera política que provocarían un retraso en el desarrollo municipal.

Dicen que un candidato que no sabe caminar por el sendero de los acuerdos y las alianzas para llevar beneficios a sus representados, siempre lleva a su pueblo al atraso y a la desolación.

Creemos que Lerma no se merece ese tipo de peligros.

Creemos que Lerma no debe cambiar caminos por veredas.

Veremos el domingo.

Hasta aquí y hasta la próxima.