Polvorín

José Ángel Solorio Martínez

Hace un año, recibí la solidaridad de El Círculo. Es este, un espacio escénico en donde se presentan obras de teatro independiente, alternativo, y por qué no: subversivo. Sus propietarios, Alberto Estrella y Víctor Carpinteiro –dos actores espectaculares- con un persistente trabajo de años, lograron posicionar en le competitivo mercado teatral de la CDMX ese proyecto cultural.
(Mi agradecimiento para los dos es eterno. Fueron ellos, quienes arroparon Las Veredas de Dante en la ciudad de México y generosamente la recomendaron con su exigente público).
Su equipo técnico, su tropa administrativa, su grupo actoral y sus maravillosos dramaturgos –entre ellos el riobravense, tamaulipeco, Medardo Treviño- se conjugaron para ofrecer montajes de vanguardia en el vasto y bello mundo, de las artes escénicas mexicanas.
Por su escenario, han pasado actrices tan brillantes como Ofelia Medina, María Rojo, Vanessa Bouchet, Bety Moreno, Ángeles Marín y otras de igual talento. E histriones, como Alberto Estrella, Víctor Carpinteiro, Javier Escobar, Luis Cárdenas y otros de similar estatura.
Los textos de Medardo Treviño –sin duda, el mejor dramaturgo hoy por hoy en México-, han flotado sobre esa duela como colibríes en medio de las luces y aleteado sobre los coloridos vapores de las transpiraciones y las exhalaciones mágicas de los actores.
El teatro de Estrella y Carpinterio, está ubicado en la apacible y arbolada Colonia Condesa. En Veracruz número 107, para ser precisos.
Sí: una de las zonas donde el sismo del 19S, laceró con mayor intensidad el paisaje urbano y a sus habitantes.
Ayer, me habló Medardo.
Me dijo acongojado:
-El Círculo. Pérdida total…-.
“!No me digas..!”.
Le comenté que había visto una foto de Carpinteiro frente al edificio y el teatro estaba intacto. Se percibían algunas grietas en la fachada, pero me pereció algo hasta normal por la dimensión del siniestro.
Luego me explicó:
“Los peritos del gobierno de la CDMX, dictaminaron que el edificio es inhabitable. Nadie puede entrar.”
-Lo van a demoler-, concluyó.
Me vino a la mente un pensamiento avieso, mezquino, inhumano.
“Entiendo que las vidas de los cdmexiquenses, son primero. Por supuesto. Nadie puede refutar eso. Existen prioridades ante la monstruosidad de la tragedia. Pero…¿y la infstraestructura cultural, por qué tan olvidada?..”
¿Cuánto daño hizo al patrimonio cultural de los habitantes de la CDMX el terremoto, y qué se está pensando hacer para superarlo?..
¿Ha dicho algo el bobo Nuño?..
¿Ha comentado alguna iniciativa el Secretario de Cultura?..
Cierto: las vidas son primero.
Sólo que no hay que olvidar, las grietas que el temblor ha dejado en la vida y en el tejido cultural y artístico de los cdmxiquenses.
Lo de El Círculo duele –casi como duele lo de los hermanos heridos y muertos-, porque toda pérdida de algo o alguien entrañable siempre hiere, vulnera.
En breve, la CDMX estará de pie.
Estoy seguro.
Como sé, que muy pronto lo estará ese necesario y admirable espacio cultural que ha sido y seguirá siendo El Círculo…