El escritor jalisciense Juan Rulfo escribió en 1945 el cuento titulado “El día del derrumbe”, obra que forma parte del libro “El llano en llamas”, el cual nos narra la visita de un gobernador, que, tras un terremoto que destruyó el pueblo de Tuxcacuesco Jalisco, decidió acudir para evaluar los daños, sin embargo, a media gira de trabajo, los pobladores le organizaron una comida, que, para su mala fortuna, terminó en borrachera, golpes y muertos.

La trama se desarrolla mediante un diálogo en primera persona donde solo interviene un tal Melitón, el exalcalde de aquel pueblo, hombre con buena memoria y chismoso a más no poder, así es como ambos van describiendo las escenas de aquel evento, que, aunque chistosas y surreales, no dejan de asimilarse a las que hoy se viven en nuestro México.

Así como aquel gobernador se acercó a su pueblo en desgracia, hoy, quienes gobiernan Aguascalientes, Baja California Sur, Durango, Quintana Roo y Tamaulipas, analizan la forma en que se contactarán con la ciudadanía (electores) para hacer política con rumbo a la elección del 2019, ya que ninguno de ellos querrá perder el control de sus legislaturas y/o alcaldías.

La singularidad del proceso electoral que se avecina, consiste en que todas las entidades federativas tienen un gobernador emanado del PAN, por tal motivo, los operadores políticos tienen como principal tarea la reconfiguran de la fallida ruta del voto, esa misma que sucumbió ante un huracán llamado MORENA y su candidato principal Andrés Manuel López Obrador, el hombre que supo arrebatar los territorios que antes fueron conquistados por azules, verdes y amarillos.

MORENA tiene la mira puesta en la gubernatura de Baja California Sur, sus 5 ayuntamientos y 25 diputaciones locales, también van por Aguascalientes y sus 11 ayuntamientos, Durango y los 39 ayuntamientos que lo componen, además de Quintana Roo y sus 25 diputaciones locales y finalmente por las 36 diputaciones locales de Tamaulipas.

Ahora bien, sabemos que el activo que hizo ganar a MORENA en el 2018 fue el elector cansado de la corrupción a nivel federal y del desorden financiero de muchas administraciones públicas locales, sin embargo, ninguna fórmula puede repetirse para conquistar el voto nuevamente, pues cada elección tiene sus características propias, en este sentido, una de las estrategias que podrá implementar MORENA para mantener el nivel de votación, consiste en postular gente con experiencia política, legislativa y en administración pública, pero, sin descuidar incorporar nuevos cuadros políticos para renovar la imagen del poder público, así mismo, cabe destacar que todos deberán tener solvencia moral suficiente.

Sabemos que en el proceso electoral del 2018 MORENA le quitó a 19 gobernadores el control de sus congresos locales, es decir, ya conocen el camino del triunfo, siendo así, conquistar cuando menos otros tres congresos de las cinco entidades donde habrá elección, no solamente representará una victoria, sino que facilitará el proceso de reformas constitucionales, las cuales requieren, después de la aprobación de las dos cámaras federales, la aprobación de la mitad mas uno de las legislaturas estatales, es decir, mayoría absoluta.

Así como en “El día del derrumbe” de Rulfo, aquel gobernador rulfiano intentó congraciarse con su pueblo de forma fallida, lo anterior por la imprudencia de un borracho que, alocado por los designios del Dios Baco, decidió disparar al aire por puro gusto hasta desatar una estampida de pobladores, quienes entre gritos y tropezones decidieron agarrarse a golpes, botellazos y machetazos con trágicas consecuencias. En contraparte, ya en nuestra realidad, de lo que tienen que cuidarse los gobernadores que enfrentarán proceso electoral en el 2019, será de la conducta de más de uno de sus funcionarios, legisladores y alcaldes, quienes “borrachos” de poder asoman al tiranuelo feroz que llevan dentro, ellos podrán ser las piezas del ajedrez que descuiden al “rey” de la comuna, ellos podrán ser el factor que genere el nuevo día del derrumbe.

Twitter: @carloskgv