Siempre que hablamos de la Revolución Mexicana, cuyos resultados sirvieron “pa ni mais”, nos confirma que México es una resistente plastilina de colores. Pues no solo mataron por “menso” a Francisco I Madero, si no que muchos de sus postulados siguen “a la mexicana”, a medias.

Héroe reducido, y no por su estatura, pues no se ponen de acuerdo los historiadores, pero dicen, que nadie le gana a Benito Juárez, y ya ven lo terrible que fue el oaxaqueño. Nada más porque falleció de angina de pecho, si no el odiado habría sido el, y no el desarrollador nacional Porfirio Díaz.

Por eso en el debate está, la exagerada vocación que se tiene desde el poder, para imponer súper héroes donde no los hay. Si acaso a medias o bien, solo políticos enfermos por el poder. Hombres con parafilias, odios, amores, en una expresión; humanos de vicios y sentimientos.

Ejemplo del día: Mucho se ha escrito, obviamente de manera No Oficial, pero hoy sabemos por muchos, como Luis González y González, que Madero era un consumado espiritista.

Hacer aquí, una lista de quienes por encima de los deseos libertarios se conducen en la sublimación de la magia, la brujería, similares y conexos, no caben. Tendríamos que pasar por Plutarco Elías Calles, Miguel Alemán, hasta llegar a Elba Esther, MCL y otros más de corte y depravación lúbrica.

¿Tienen idea de cuántos políticos en este país hacen su labor en pro de “la nación” basados en hechicería? Miles y en el mundo cientos de miles. Entonces, cuál Revolución en favor de los más necesitados. Reconozcamos los hombres que se dedican al negocio del poder, usan muchos disfraces.

Pero bueno, el asunto es que este día conmemoramos el 108 Aniversario de la Revolución Mexicana, y nos apena mucho la parafernalia que hacen autoridades e instituciones educativas por consigna.

Una Revolución que fueron un conjunto de revueltas regionales, una bola de militares y rancheros ambiciosos en pro de la riqueza, usando eso si, igual en todo el mundo, a la base social más pobre como carne de cañón, justificando un discurso social que a la fecha está vigente.

Así el país donde somos 130 millones de habitantes. Cuando nuestros antepasados sufrieron la Revolución Mexicana eran en 1910, 15 millones y se estima fallecieron (porque tampoco había registro) 900 mil personas.

Un verdadero cuento, para justificar otros más generados por las instituciones a las que hemos sobrevivido los verdaderos héroes de este país. Sus ciudadanos de a pie que siguen en las mismas proclamas.

Acabar con la explotación capitalista, las injusticias sociales, terminar con los privilegios a las que más tienen las clases más privilegiadas, que igual que ayer, hacen cada vez más ricos a los ricos y los pobres más pobres.

La explotación sigue pero en circunstancias difrentes y si bien ahora ya contamos con una legislación que protege los derechos de los obreros y campesinos, el gram pasivo sigue siendo la educación nacional de calidad, porque la de hoy es en mi juicio pro zombis.

En fin esto es México y que Viva…

18 pendientes…

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