El senador Américo Villarreal Anaya, mucho está colaborando al caos interno de MORENA en Tamaulipas. Con un desconocido motivo, envió a registrarse como precandidatos a diputados locales a varios de sus asistentes; luego, despotricó contra su colega el senador Ricardo Monreal, y finalmente en menos de dos semanas sumó otra pifia a su rosario de errores: irresponsables intervenciones en municipios entorpeciendo la labor de ayuntamientos de su mismo partido: Madero y Matamoros.
El victorense, no entiende que enviar a la disputa de candidaturas de miembros de su equipo, lo debilita políticamente. Si no salen de candidatos, malo; si salen, igual: aflorará el reclamo y el encono de sus compañeros de partido que también participaron.
Lo peor de esa acción, es que debilita a otros precandidatos de mayor calado y de más consistencia, socaba la unidad partidista y debilita el aterrizaje de la IV Transformación en la región.
Esa percepción de la militancia, de un Américo mezquino tanto como ingenuo se visualiza en la capital del estado en donde con sus chicos, intenta tomar el control de la capital, para negociar con la administración estatal.
Esa estrategia ya fue visualizada como un intento por socavar las candidaturas de los morenistas que si van con la intención de crear un grupo parlamentario de MORENA crítico y actuante. Esto se infiere, por el bajísimo perfil de los recomendados de Ameriquito que son muy poco conocidos en Victoria y municipios de centro del estado.
A Villarreal Guerra, se le ha visto muy cercano a la Secretaría general de gobierno con la cual mantiene una estrecha cercanía desde la elección de senador que ganó sin hacer campaña.
Entregar ciudad Victoria al PAN, es uno de los planes más inmediatos que el médico ha estructurado con sus aliados del exterior de MORENA.
Otro elemento que mete ruido entre los grupos morenistas, es la confrontación que mantiene con su homólogo Ricardo Monreal. En ciudad Victoria y en la CDMX, compañeros suyos y diputados federales, han escuchado y llevado al zacatecano expresiones poco leales y escasamente caballerosas en voz de Ameriquito.
En su afán de hacer crecer su presencia en el estado, ha hecho alianzas sospechosas con el panismo y con lo más degradado del morenismo para achicar a sus adversarios de partido. Eso está ocurriendo en la frontera y en algunos municipios del sur de Tamaulipas.
En la abierta confrontación con los monrealistas, se dice protegido de la dirigente nacional de MORENA, Yeikol Polewsky de quien afirma ya tiene su anuencia para trabajar la candidatura de la gubernatura.
Este escenario que intenta construir Villarreal Guerra, se asemeja a otros configurados por candidatos a la gubernatura cuyo único fin fue la negociación y el lucro. (Hay que recordar las fallidas, pero lucrativas candidaturas de Gustavo Cárdenas y Joaquincito Hernández Correa que perdieron, ganando generosas sumas de recursos pecuniarios).
Sólo que Ameriquito, no ha evaluado una circunstancia –fatal para él-: en el momento de las definiciones sucesorias -2021-, Yeikol ya no estará en la Presidencia de MORENA.