Los mexiquenses toman venganza por su propia mano.

A un año de tener bajo su mando el gobierno del Estado de México, uno de los principales retos que todavía enfrenta el gobierno de Alfredo del Mazo en el Estado de México, es sin duda el rubro de la seguridad pública y la procuración de justicia, las cuentas que ofrece el gobernador a los ciudadanos mexiquenses son negativas y Del Mazo aún no encuentra la fórmula para hacerle frente a los delincuentes que mantienen asoladas a las familias que en el transporte público, en las calles , en sus automóviles y en sus propias viviendas y comercios enfrentan la delincuencia organizada y que cuando bien les va dentro de lo negativo, les quitan sus pertenencias, dinero o cosas de valor, en otras ocasiones lamentablemente pierden hasta la vida sin que el gobierno tenga la capacidad para salvaguardar la integridad de las familias y los ciudadanos.
No tenemos la menor duda de que Alfredo del Mazo tiene las mejores intenciones de brindar mejores condiciones de seguridad a los mexiquenses, sin embargo, Maribel Cervantes Guerrero no ha tenido la capacidad ni la estrategia para reducir esos índices de inseguridad que padecemos actualmente en un Estado de México cada día más en poder de delincuentes y secuestradores.
Cervantes Guerrero ha recibido todo el apoyo del mandatario, pero las fallas de la dependencia que dirige, se las podemos enumerar en una gran lista en la que a diario se van sumando los sufrimientos de quienes han enfrentado en carne propia los peligros de la impunidad.
Los ciudadanos no quieren tantos rollos, no quieren más discursos de escritorio que solo lucen paras vestir los boletines oficiales que emanan de una mal llevada comunicación que no responde a la realidad que viven los mexiquenses.
Recientemente la policía del Estado de México recibió nuevas patrullas de última generación. Pero de qué sirve este equipo si no saben cómo combatir a los enemigos de la sociedad, de qué sirve equipo sofisticado si no hay voluntad para proteger a los ciudadanos.
Hemos visto en repetidas ocasiones como enardecidos ciudadanos que actúan en defensa propia echan en corrida a los agentes del orden público porque no confían y no son bien vistos como autoridades respetables y confiables.
Otro de los enemigos que enfrenta el gobernador Alfredo del Mazo y que Maribel Cervantes Guerrero, no ha querido combatir, es la alta y grave corrupción que sigue vigente en los mandos que controlan a un gran número de policías dedicados a la extorsión y a la agresión de indefensos ciudadanos en todo lo largo y lo ancho de la entidad.
Los altos grados de corrupción que se mantienen en La Secretaría de Seguridad, dependencia responsable de prevenir y combatir los delitos del fuero común, no permiten que se cumplan los compromisos del mandatario mexiquense que en su compaña prometió, que desde los primeros días de su gobierno trabajaría para reducir los niveles del secuestro, los asaltos en el transporte y en la vía pública, Los robos domiciliarios y los que ocurren en los comercios.
Pero todo sigue cada día peor.

Creo que nos volvimos a equivocar, y los casos de venganzas, y de hacer justicia por propia mano van en aumento. El pueblo bravo del Estado de México ya no cree en promesas oficiales y sigue buscando su defensa a costa de su propia integridad. Así de grave está el asunto
Hasta aquí, y
hasta la próxima.