A vuelo de pájaro se puede vislumbrar en Tamaulipas, un escenario -con los datos electorales preliminares-: la liquidación del PRI, la fuerte emergencia de MORENA y un leve retroceso cuantitativo del PAN.
El PRI, que mantenía una presencia importante en los municipios de Río Bravo, Matamoros, Tampico y Ciudad Victoria los perdió como bastiones.
El PAN, que venía de una elección en donde obtuvo 750 mil votos sintió una retracción al perder casi 100 mil votos en dos años y MORENA que de la nada pasó a obtener alcaldías tan relevantes como Matamoros y Ciudad Madero.
¿Quién perdió?..
Evidentemente: el PRI.
¿Quién ganó?..
Obviamente: MORENA y el PAN.
En los números reales, se avizora una victoria del PAN. Nuevo Laredo, Reynosa, Río Bravo, Ciudad Victoria y Tampico, le dan oxígeno a los azules. De las 9 diputaciones en disputa, se presume que al menos 5 serán para MORENA y 4 para el PAN en tanto el PRI en la peor cosecha de su historia obtuvo cero diputados.
En las Senadurías –aunque la disputa se mantiene cerrada y poder variar- el PAN lleva delantera apenas con algunos 10 o 15 mil votos contra el los candidatos de MORENA.
En la evaluación del escenario, se debe ponderar que el PAN es el partido en el poder en Tamaulipas; y MORENA, es apenas su segunda elección en la entidad y ambas desde la oposición. Esa estimación, resalta la labor del lopezobradorismo en el estado.
Se deberá limpiar la elección en Reynosa y Río Bravo. La ventaja oficial que se otorga a Maky Ortiz –casi 30 mil votos- parece irremontable. Algo falló en la ciudad a los opositores de la panista; el candidato de MORENA José Ramón Gómez, juraba que tenía cubiertas el 100 por ciento de las casillas electorales y el PRI aseguraba que su cobertura de casillas era respetable.
(Esa debe ser la primera lección para MORENA, sus militantes y sus candidatos, si quieren convertirse en un partido de poder en Tamaulipas: deben construir una estructura que les garantice competitividad y triunfos).
¿Dónde quedaron las redes progresistas magisteriales?..
¿Dónde estuvieron los defensores del voto, que uno y varios emisarios de Ricardo Monreal convocaron y afirmaban tener, para cubrir más del 90 por ciento de las casillas de Tamaulipas cubiertas?..
(En ciudad Madero, el éxito del alcalde electo Adrián Oseguera, se basó en la estructura electoral que empezó a construir desde hace un año. Ni una casilla, dejó de cubrir. Y aún así, las maniobras del alcalde panista y candidato a reelegirse Andrés Zorrilla con una bien armada urdimbre de mapaches por poco vence a la red de MORENA. Cuando llegaron las Redes Magisteriales Progresistas a Madero, ya estaban todos los representantes morenistas preparados. Otros candidatos, se tiraron a sus catres y esperaron que la ola de AMLO los llevara al triunfo. Algunos resultaron beneficiados; otros, se quedaron en la orilla).
Faltan los números reales. Los que dirán, qué paso realmente en Tamaulipas. Hay zonas de enorme silencio. (La de Mante, una de ella…
[11:50, 5/7/2018] Jose Angel Solorio: El Fogón

El colapso del viejo régimen…

José Ángel Solorio Martínez

No ocurrió cualquier cosa en Tamaulipas el 1 de julio. Se hirió de muerte, al antiguo régimen. Panistas y morenistas, dieron la puntilla a un sistema político que empezó a tejerse desde la llegada de Emilio Portes Gil a Tamaulipas en 1921 y que transitó por varias etapas: desde la era funcional -1923 a 1947-, pasando por la época degradante –alemanismo: 1947-1957- hasta el periodo contemporáneo en donde se pudrieron la clase política dirigente y las instituciones que encarnaron: 1957-2016.
El devenir de esos años, fue salpicado de intensas luchas sociales que la mayoría de las veces, topó con un régimen autoritario y varias veces represivo. La resistencia del portesgilismo al alemanismo en Tamaulipas, dejó una matanza que aún hoy es terrible y repugnante: murieron 13 dirigentes campesinos en el Ejido las Bayas de la región de Llera. El responsable de esa acción –el gobernador interino Raúl Gárate, alemanista hasta las cachas- ni se inmutó: siguió gobernando y destrozando las redes de influencia de Portes Gil.
En los años setentas, la sociedad política tamaulipeca institucional, intentó con Lauro Rendón Valdez reformar al PRI desde su entraña. No pudo. La represión no llegó a la liquidación del movimiento; lo acabaron con lo que mejor hacía el gobierno de esos años: la cooptación de dirigentes y la compra de voluntades.
Sería el inicio de la rebelión cívica –en la calle- de Tamaulipas.
Habría que esperar algunos años, para ver al pueblo en lucha. Dirigidos por un macizo Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), en los años setentas se inauguraron los caminos de la alternancia. Escurrimientos del PRI, nutrieron movilizaciones populares que jamás se habían visto en el estado.
Miles salieron a las plazas a exigir procesos electorales democráticos y limpios. Difícil camino: las instituciones electorales dependían del gobierno orgánicamente y la intromisión gubernamental era parte de los usos y costumbres del sistema político-electoral.
Hubo en ese momento, varios héroes cívicos: Baltasar Díaz Bazán, Plata y otros más que no perdieron la vida, pero sí la libertad.
¿Quién podía enfrentarse al Presidente Luis Echeverría y a sus personeros en Tamaulipas?..
Fue probablemente, la energía social en movimiento más exitosa en la historia contemporánea de la entidad: generó un racimo de liderazgos políticos opositores, como Carlos Cantú Rosas, Edilio Hinojosa López, Jorge Cárdenas González y centenares de cuadros medios de respetable potencia local. Al mismo tiempo, abrió paso a la alternancia en el poder municipal desde la organización cívica.
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