Tengo que precisar que el guion que a continuación describo, sucedió en una lejana república imaginaria similar a la mexicana. Era una fresca tarde democrática cualquiera, Felipe, ex presidente de aquel país y esposo de Margarita, la invitó a dar un paseo en automóvil, suspendiendo por un momento la campaña donde la mujer pretendía ser la presidente de la república, salieron de casa y bajaron de la Colonia Las Aguilas rumbo al periférico.

– ¿A dónde vamos Felipe?
– Al programa Tercer Grado, para que renuncies a tu candidatura en cadena nacional.
– ¡A caray!, ¿y ahora que tomaste Felipe?
– Decisiones mujer, decisiones y no se diga más.
– Pero dime, ¿Con qué cara voy a enfrentar a la gente que creyó en mí?
– Con la misma con la que pedimos las firmas para tu registro como candidata independiente.
– Pero si tú y yo conocemos la historia mi estimado Felipe, los gitanos no nos leemos la mano, recuérdalo.
– Mi Margarita, acepta que no traemos los apoyos necesarios, anda, debemos darle la primicia a López Dóriga para que siga siendo el referente de la noticia en twitter.
– Me lleva la ching…. -rompió Margarita su porte y estilo académico que le caracteriza.
– Pues esa misma es la que nos iba a llevar el 1 de julio.
– Si, lo sé, pero de perdido mantenía mi orgullo, incluso podía ser la oportunidad para fundar un nuevo partido.
– Olvida el partido, si seguimos con esa idea nos la van a partir.
– Tienes razón -Margarita distinguió que casi llegaban a la televisora de San Angel.
– Ya estamos a unas cuadras de Televisa -dijo sonriendo Felipe.
– ¿Y qué debe hacer la gente de mi ex partido que se vino a mi campaña?
– Pues que se regresen por donde vinieron, quien se los manda andar creyendo, así es la política.

Al llegar a Televisa fueron recibidos por el conductor del programa Leopoldo Gómez, quien los colocó en una sala adjunta al estudio mientras personal de la empresa terminaba de arreglar el set de grabación, de pronto, apareció frente a ellos Nicolás Maquiavelo.

– Felipe, ¿pensabas que el trono era hereditario?
– Maquiavelo, ¿qué haces aquí? -Felipe preguntó con sorpresa.
– Vine a darles un consejo.
– No lo necesito, dáselo a Margarita, seguro que le será de utilidad.
– Felipe, ¿acaso no leíste El Príncipe?, creíste que México era un principado hereditable -Nicolás cuestionó al ex mandatario.
– ¡Silencio! asesor perverso, guía de gángsters y políticos facinerosos.
– Está bien Felipe, se vale equivocarse, sin embargo, tengo algo que reconocerte.
– ¡Caray! viviendo de Maquiavelo, es un halago, pero, ¿qué es lo que me reconoces?
– Así como Agátocles, el hombre que, viniendo de lo más bajo, conquistó Siracusa, reconozco que fuiste hábil y supiste hacer las alianzas suficientes que te dieron el triunfo sobre Madrazo y Obrador en el 2012.
– Eso ya es historia mi estimado Nicolás, lo de hoy es sacar a Margarita de la boleta.
– Eso es imposible, el INE ya las imprimió -Intervino Margarita.
– A eso no me refiero Margarita, lo que quiero decir, es que debemos sacarte del proceso electoral.

Pues bien, matrimonio Calderón Zavala, para concluir este diálogo tengo que recordarles que le deben a sus seguidores una explicación convincente, procuren conservar el poco amor que algunos de ellos les tienen y eviten a toda costa ser odiados -Maquiavelo les aconsejó con uno de sus conceptos básicos de su obra maestra de la ciencia política.

Maquiavelo se despidió dirigiéndose a Margarita, “salva tu nombre, analiza bien tu próxima alianza, la cual deberás concretar lo más rápido posible, pues la buena fortuna favorece a los que deciden con rapidez, por lo tanto, te recordaré una anécdota del capítulo 20 de El Príncipe, ahí cité el caso de la Princesa Forli de Milán, viuda del Conde Gerónimo, quien al ser atacada por César Borgia, éste utilizó el odio que el pueblo milanés tenía por su princesa, ya que ésta, jamás se interesó en ayudarlos sinceramente, así fue como el odio sirvió de instrumento para que Borgia obtuviera el triunfo sin mayores problemas”, Maquiavelo salió por la puerta de aquella sala.

Enseguida entró Leopoldo Gómez para invitarla a ingresar al estudio, una vez sentada en su lugar, Margarita reflexionó sobre las palabras del florentino y mítico asesor de la familia Medici, entonces se preguntó <¿cuántos beneficios han recibido de mí las personas que hoy me acompañan como equipo y simpatizantes?, ¿aun confiarán en mí?, ¿estarán todos listos para darle su voto al candidato con el que yo celebraré una alianza?>.

De pronto, su pensamiento fue interrumpido por la voz de Leopoldo Gómez para dar inicio al programa, “muy buenas noches y bienvenidos a esta edición especial de Tercer Grado”.

Twitter: @karloskgv