Desde Mis Barbas

Hace un año, estaba escribiendo una columna con el mismo título, en aquella ocasión eran los Chicago Cubs, quienes rompían la maldición de la cabra que pesaba sobre ellos, superando en siete juegos a unos desmotivados Cleveland Indians. El día de hoy, los rivales son diferentes; Dodgers y Astros, de hecho, dejaron en el camino a aquellos finalistas de la temporada pasada.
Ambos cuadros fueron los más ganadores a lo largo de la temporada regular, acumularon más de cien victorias cada uno y a pesar de no comenzar como favoritos, poco a poco se fueron acomodando las cosas para que los tengamos disputando el clásico de otoño.
Atrás quedaron mis también adorados y amados patirrojos de Boston que sucumbieron en tres al hilo contra los de Houston (una de las razones por las que no me simpatizan) y atrás quedaron también los Yanquis de Nueva York que parecía los tenían en la cuerda floja pero al final dieron cuenta de ellos.
Del otro lado quedaron en el camino los D-backs de Arizona y los cachorros de Chicago que también dieron pelea y murieron como los campeones, con la cara al sol.
Nos han regalado una de las series mundiales más emocionantes de los últimos tiempos, digan lo que digan los críticos y los que andan posteando en redes sociales que, si las pelotas con las que se juega son más ligeras, que no ha sido una serie mundial con duelos de picheo como antaño, y un sin fin de excusas que solo distraen a los verdaderos aficionados al deporte de los diamantes.
Se coronará el mejor de siete literalmente, porque hasta el cierre de la presente, la serie luce pareja y sinceramente esta para cualquiera. Llámenme villamelón, pero mis esperanzas están puestas en los Californianos, porque los de Houston, nunca han sido santo de mi devoción, desde que estaban en el viejo circuito compartiendo con mis queridos y adorados Atlanta Braves.
Esperemos que se pueda repetir como la temporada anterior, que después de muchos años de sequía, los famosos “dodyers” se levanten con un triunfo en el séptimo y definitivo de la serie y terminen con esa racha negativa de la que llevan casi la treintena de años. Además de que, por sentimentalismo y hermandad con los Barbones, me uno a Justin Turner el 3rd base de los de Los Ángeles con el hashtag: #noshavenovember.
El maravilloso rey de los deportes, no ha decepcionado y creo que en años venideros seguirá ganando adeptos que se enamoraran de los lanzamientos y atrapadas espectaculares. Sea como sea, y en donde sea, pero que viva el bendito clásico de otoño, que viva el beisbol.

Oscar González López.
Ing. Electromecánico por convicción; Deportista por devoción.
@OskrelM oscarelm

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