11 de Octubre del 2018.-El delantero de Wolverhampton llega en el mejor momento a los amistosos de la Fecha FIFA ante Costa Rica y Chile.

La carrera de Raúl Jiménez se resume en una palabra: paciencia. Y es que esa ha sido la principal virtud del delantero, al margen de todo lo que ofrece en el campo. Luego de su fracaso en Atlético de Madrid y las pocas oportunidades que tuvo en Benfica, el canterano del América supo esperar su momento y ahora es figura en Wolverhampton.

Esa misma paciencia la ha puesto en práctica a lo largo de los años en la Selección mexicana, donde su puesto habitual es el banco de suplentes. Tras la inolvidable chilena que metió al Tri en el Mundial Brasil 2014, Raúl ha sido la ‘sombra’ de Javier Hernández, cuya titularidad en el combinado nacional nunca ha estado en discusión.

Pero, con la salida de Juan Carlos Osorio y el inicio de un recambio generacional, las cosas parecen cambiar para el 9 de Wolverhampton. Y es que Chicharito está lejos de su mejor nivel y ni siquiera ha sido tomado en cuenta para los amistosos de la Fecha FIFA de octubre, por lo que ahora Jiménez tiene la oportunidad de demostrar que puede ser el nuevo referente del Tri.

El delantero mexicano atraviesa su mejor momento desde que se marchó al Viejo Continente. De la mano de Nuno, su entrenador en Wolverhampton, Jiménez ha crecido desde todo punto de vista y ahora es un atacante mucho más completo, capaz de cumplir diversas funciones en el rectángulo de juego en beneficio del buen funcionamiento colectivo.

Contra Costa Rica, Raúl podría ser titular y acompañar a Hirving Lozano y Roberto Alvarado en el tridente ofensivo. Sin duda, una gran oportunidad para complicarle las cosas al próximo director técnico del Tri, que tendrá que pensarlo muy bien antes de decidir quién será la punta de lanza en el ataque de la Selección mexicana.