Claudia Ruiz.

CDMX. 7 de junio de 2019.- México vive momentos de definiciones, momentos determinantes para su futuro inmediato, de mediano y largo plazo. El PRI respalda al gobierno en su negociación con Estados Unidos: es momento de anteponer los intereses nacionales sobre cualquier otro punto de vista.

A nombre del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu y Arturo Zamora Jiménez, advirtieron que el respaldo expresado, no puede ser incondicional. En este sentido, el Partido Revolucionario Institucional:

1. Exige transparencia por parte del gobierno mexicano sobre la estrategia integral que se está planteando para resolver esta crisis con dos vertientes distintas: la comercial y la migratoria.

No se deben abdicar los parámetros históricos que siempre han regido la relación bilateral. México nunca ha permitido que en las negociaciones se mezclen agendas diferenciadas: el tema comercial, el migratorio, la cooperación en seguridad y defensa, deben tratarse de forma separada si lo que se busca es encontrar una solución.

2. Asimismo, considera que los ciudadanos deben conocer las líneas de acción que seguirá la red consular mexicana, la más grande que un país tenga en un territorio extranjero, para proteger a los migrantes y consolidar alianzas con actores que permitan fortalecer el cabildeo en favor de México desde lo local, y no solo desde Washington, D.C.

Debemos ser capaces de explicar que la relación México-Estados Unidos es estratégica, multitemática, e históricamente benéfica para ambos países, pues promueve el desarrollo, la competitividad y la seguridad comunes en un marco de respeto permanente a la dignidad de ambos países.

3. Propone que el gobierno mexicano desarrolle un paquete de represalias comerciales retaliatorias, que muestren, en caso necesario, la disposición de México a defender sus intereses.

4. Estima necesario que, en esta coyuntura, el Estado mexicano fortalezca sus capacidades, instituciones y protocolos para atender los flujos migratorios, con respeto irrestricto a los derechos humanos, y generar acciones de cooperación con los países de Triángulo Norte y con Estados Unidos, bajo una óptica de responsabilidad compartida.

Cerrar filas es necesario, pero no suficiente: el gobierno mexicano no debe hacer concesiones que vulneren nuestra posición histórica como un país que promueve la migración segura, ordenada y regular, que no criminaliza la migración no documentada, ni formula su política migratoria al margen de su soberanía.

Con eso en mente, el Partido Revolucionario Institucional confía en que las negociaciones se llevarán a cabo con pragmatismo, seriedad y profesionalismo y que se lograrán los acuerdos que más convengan a los intereses de México y los mexicanos, aplicando la política exterior del país con firmeza y con la mayor responsabilidad.