Ejemplar de trucha arcoiris que se produce en la Marquesa.

• Zona turística se ve amenazada y cooperativistas piden apoyo al gobierno federal.
• Presumen que obras del Tren Interurbano causan daño a veneros del cerro del ajolote.

Por Alejandro Valladares Almanza.

La Marquesa, Ocoyoacac, Estado de México. La Pesca deportiva de la trucha es una importante actividad que se practica en la zona de la Marquesa ubicada a una altura de 2,800 metros sobre el nivel del mar, en el municipio de Ocoyoacac.

Miles de turistas que acuden a esa importante zona boscosa del Centro del Estado de México, podrían ya no tener esa gran oportunidad de esparcimiento y las familias dedicadas a la producción de trucha se quedaran sin trabajo al depender del turismo por casi más de 35 años siendo el sustento principal de sus ingresos económicos.

El asunto no es muy sencillo, la causa principal se manifiesta ante la grave disminución de los acuíferos que alimentan los afluentes de agua a las diversas presas de la zona de la marquesa, donde se produce la trucha que es comercializada como principal atractivo en uno de los lugares con mayor presencia turística en el centro del Estado de México.

La razón en la disminución de los veneros naturales; aprovechados desde la época de los primeros asentamientos de los pueblos originarios del Estado de México, es sin duda, la deforestación y el aumento de la demanda del vital líquido consecuente del propio crecimiento poblacional.

Sin, embargo, el peligro creció de manera exponencial cuando se realizaron las primeras perforaciones en la zona de la Marquesa, a causa de la construcción del tren Interurbano México – Toluca. Se construyó un túnel de una distancia de poco más de cuatro kilómetros donde se presume dañó severamente las corrientes naturales taponeando los veneros y nacimientos naturales del agua.

Un reporte oficial de la Delegación de la SADER del Estado de México, publicado el 31 de julio del año del 2018, reconoce que: – Con las obras del tren Interurbano México-Toluca en mayo pasado, informó disminuyó el agua de los estanques por lo que se tuvo que completar con pipas del vital líquido hasta recuperar el flujo del agua de los manantiales y no afectar a los productores –.

Entrevistado J. Carmen García, conocido por los lugareños y turistas como Don “Carmelo”; es miembro de la Comisión de vigilancia de la Cooperativa de Solidaridad Social, de la presa el Truchón, y trabajan de manera organizada los 12 socios que integran la agrupación – todos originarios del municipio de Ocoyoacac –.

Don Carmelo. nos explica cuál es el proceso a seguir desde el nacimiento hasta el desarrollo en que la trucha es arrojada a la presa para su captura.

Durante el mes de octubre en la zona de incubadora se inicia la selección de hembras y machos y se procede a iniciar el desove, apoyando a las hembras a las que se les tiene que asistir para que arrojen los huevecillos los cual tiene que protegerse de los rayos solares pues al estar expuestos al sol les puede provocar la muerte inmediata.

La producción por cada hembra es de un promedio de entre 400 a 900 huevecillos, logrando un porcentaje por pez hembra, del 40 por ciento de las crías.

En su primera etapa de desarrollo conocida como “alevin” es alimentada con leche en polvo con el fin de brindarle proteínas y calcio suficiente para fortalecer su crecimiento. En su primer ciclo de vida se le da posteriormente alimento en polvo y luego migaja fina y luego migaja gruesa, explicó Don Carmelo.

Consideró, que nuestros lectores deben saber que tienen que pasar 14 meses para que la trucha alcance su desarrollo y engorda, y pueda ser comercializada mediante la pesca deportiva, alcanzando un peso de 400 a 500 gramos.

Según datos históricos, la trucha arcoíris que es la especie que se produce en la zona del centro del Estado de México, registra como su primer lugar de reproducción en el municipio de Lerma en el año de 1937 donde por decreto oficial fue creado el Centro Piscícola en Salazar.

El integrante de la Comisión de Vigilancia de la Cooperativa de Solidaridad Social, dijo, que actualmente generan empleos directos principalmente para jóvenes estudiantes, y suman cientos de empleos indirectos con la producción y comercialización de la trucha donde se ven beneficios restaurantes y fondas típicas de la zona.

Para lograr tener el pez completamente sano y libre de enfermedades, indicó: tenemos la supervisión permanente de elementos de Sanidad Acuícola de la SADER donde supervisan la calidad del agua y dan vigilancia a la trucha para constatar que la producción esté libre de enfermedades.

Asegura don Carmelo que en la zona de la marquesa llegan turistas de Europa, Japón, Estados Unidos, y de otros países del mundo que aprecian la calidad de las aguas provenientes del Cerro del Ajolote, mismas que son utilizadas en la producción natural de la trucha que se ofrece en la presa de la cooperativa donde se vende en forma directa o pueden conseguir ejemplares recién pescados en los restaurantes de la región.

La producción anual de trucha arcoíris en la cooperativa de Solidaridad Social es de 9 toneladas por año lo que resulta insuficiente ante la demanda turística del producto.

El representante de los cooperativistas hizo un llamado al nuevo gobierno federal, para que se tomen las medidas necesarias; primero para cuidar los mantos acuíferos de la zona, el bosque y las reservas naturales, y luego proteger el entorno donde viven miles de familias de los pueblos originarios y comunidades rurales.

Es necesario, añadió, tomar medidas de protección, que eviten el daño a los recursos naturales ante la avalancha de obras urbanísticas como el tren interurbano México – Toluca que se realiza sin tomar en cuenta las graves afectaciones en la importante zona natural protegida.

Practica de pesca deportiva en la presa el truchón.
Parque Nacional Miguel Hidalgo, Ocoyoacac. Estado de México.