Dos décadas de paliativos

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Luis Torre Aliyán

Seamos francos: el mexicano es desmemoriado por excelencia, y los victorenses no somos la excepción. 

El tema del problema de agua en la ciudad es, indiscutiblemente, entre otros factores, producto de años y años de negligencia, descuidos, omisiones, complicidades y sobre todo de la corrupción galopante que se presume hubo entre ex alcaldes y ex gerentes del organismo.

Y eso aunque suene feo, y aunque suene a politización del tema, no es más que la verdad material del problema del agua en nuestra ciudad.

Se dejó crecer el problema tanto, porque claramente la prioridad gubernamental era otra: seguir usando de caja chica al organismo, como instrumento económico y político clave para conservar el poder.

¿Pero, qué en esto último no les hubiera ido mejor si en lugar de ofrecer ofensivos paliativos hubieran buscado realmente solucionarle el problema a la gente?

Hoy, hay que decirlo, aunque aún no está a la vuelta de la esquina resolver el problema (partiendo de la base de que todos quisiéramos fuera inmediatamente), también es cierto que se han dado pasos firmes con voluntad real para resolverlo de fondo.

Hace algunas semanas, a propuesta del presidente del ayuntamiento de Victoria, del Doctor González Uresti, en el órgano colegiado votamos a favor de que todo el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) se fuera directo al tema del agua; completos, los 43 millones. 

Éste voto unánime, que hizo posible que dicha partida federal se fuera íntegra para contribuir con acciones sustantivas para restablecer el servicio de agua potable, es un hecho sin precedente en el Cabildo, y en la ciudad, y estimo es muestra de que la absoluta voluntad política que tenemos en este ayuntamiento por darle solución de fondo al problema es incuestionable.

También, el propio Gobernador del Estado hace apenas unos días señaló públicamente que, producto de esfuerzos de su gobierno, vendrá un espaldarazo económico fuerte a la COMAPA, para “garantizar el agua potable, especialmente aquí en la capital del Estado”, dijo textualmente.

Concluyo diciendo que, sé, porque soy victorense como ustedes, que todos estamos hartos del tema del desabasto de agua y sus consecuencias, pero créanme, no se los digo como ciudadano ni como abogado; se los digo como síndico del ayuntamiento, porque me consta: la máxima prioridad y la apuesta de apuestas de la administración que preside el Doctor Xico, es garantizarle el agua potable al mayor número de victorenses posible en el periodo de su gestión; no será fácil y tendremos que contar con la última gota de paciencia de la gente, pero si la mayoría sufrimos por tantos años la simulación y la corrupción que nos trajo hasta aquí, creo que hoy que hay luz en el camino de la solución para el tema del agua, lo más responsable es, sí seguir exigiéndola, pero también confiar y regalar sus últimas rayitas de tolerancia. 

Se resolverá.