¿ Salinas, el fugitivo número uno de AMLO?

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 Para quienes conocen el fondo de los sucesos políticos que ahora se registran en México, no hay duda de que el Presidente AMLO busca acabar con dos pájaros de una sola pedrada. Por un lado, encarcelar a Carlos  Salinas, el padre ideológico del prianato. Y  al mismo tiempo, como consecuencia, provocar el derrumbe electoral de los hermanos siameses del poder: el PRI y el PAN en 2021.

El verdadero enemigo de AMLO, también conocido  como el inombrable, el cerebro  conductor del neoliberalismo y   fundador del  capitalismo depredador en México, Carlos  Salinas  de Gortari, quien llegó a la Presidencia de la república en 1988, a la edad de cuarenta años, hoy tres décadas después  sigue vigente en los asuntos  del poder.

  Se dice que todo lo que ocurre ahora, apunta hacia la posibilidad de que AMLO meta a Salinas a la cárcel. Habrá que ver, como evolucionan los acontecimientos.

Salinas  de Gortari tiene una deuda  pendiente con Andrés  Manuel  López  Obrador,  al no haberlo dejado llegar al poder, en el 2006, por la vía de los video escándalos. Pero la deuda más que política, es de carácter histórico. Han sido treinta años de corrupción, de pobreza social, de florecimiento del narco y de la violencia.

  Actualmente  el ex Presidente Salinas  de Gortari ronda los setenta y dos de  edad. En la conferencia  mañanera  del pasado viernes,  el Presidente  AMLO  se refirió a un personaje, al que  comparó con  la zaga  fílmica del Padrino inspirada en el libro de Mario Puzo.

  Hoy se sabe que, López  Obrador  se refería a Salinas  de Gortari, y que su mención del Padrino, tiene mar de  fondo, pues Salinas de Gortari, es compadre de Emilio Lozoya Thalman, el padre  de Emilio  Lozoya Austin.

Salinas es el padrino  de un hijo de Lozoya padre, su ahijado se llama Juan Javier Lozoya Austin, hermano del  ex director de Pemex, hoy extraditado  de España, y pactado con la 4T, para dar a conocer una larga lista de sobornos,  encaminados a “comprar” la reforma energética, a base de moches.

  O  sea, se dice que la presa mayor,  que figura en el acuerdo  de extradición entre Emilio  Lozoya Austin y el gobierno obradorista, es ni más  ni menos que  Salinas  de Gortari, quien se habría acercado al jovenazo Lozoya, en sus tiempos  de gloria en PEMEX, para proponerle  rentables negocios, a  la sombra del poder.

  El hombre clave en toda esta trama, que parece sacada de un guion mafioso,  es el empresario Alonso Ancira, hombre cercano a Salinas de Gortari, mismo que en su momento le vendió al gobierno de Peña Nieto,  la multicitada planta de nitrogenados,  a un sobre precio, mucho mayor al que realmente tenía. Esto ocurrió en 2014, a mediados del peñismo, y se trató de una operación fraudulenta, pues Nitrogenados era una planta vieja que tenía 14 años sin operar, y con maquinaria y equipos  con más de treinta años de envejecimiento, totalmente inoperantes.

 Pese a ello, PEMEX la compró en 475 millones  de dólares. En números duros, fue una verdadera sangría económica contra la principal industria del país.

Se sabe ahora que el cerebro  de toda este entramado de negocios  al más alto nivel, es el ex presidente oriundo de Agualeguas Nuevo León.

  Ancira de 68 años, fue detenido en la paradisiaca Isla  de Palma de Mallorca España, el pasado 28 de Mayo. Y actualmente se está buscando agilizar los trámites de su extradición a  México, lo cual completaría  la baraja que necesita AMLO, para ir  tras el Corleone  de la política  en México, durante los últimos treinta y dos años.

  Se llama Carlos  Salinas  de  Gortari, y el Presidente AMLO suele identificarlo como el jefe de la mafia del poder.

  La película  del salinismo, Lozoya y los sobornos en millones  de dólares de la compañía Odebrecht, así como los moches  para los legisladores del PAN,  conforman un circo de varias pistas,  que actualmente le permiten al gobierno  de Andrés  Manuel  López  Obrador, poner contra la pared, al prianato.

 De esta manera, la pinza  parece cerrarse  lenta pero inexorablemente, en torno a  las  complicidades  del PAN y del PRI, para hacer negocios  multimillonarios a la sombra del poder político.

  Finalmente  la  célebre Reforma Energética del peñismo, considerada como la joya del reformismo estructural del “Nuevo” PRI,  ha  quedado totalmente en entredicho.

  Hoy, aquella que fue la princesa  de los consensos políticos que tanto presumió  el peñismo,  está siendo  exhibida  a los ojos de la nación, como  una prostituta, sostenida a base de sobornos  y  moches, entre el PRI y el PAN fundamentalmente.

  Bajo este  escenario que apenas asoma, se ve  muy complejo que el PAN y el PRI puedan ganar elecciones en el 2021.

  Un dato adicional, AMLO  está subiendo de nuevo en las encuestas.