Francia vuelve a una final 12 años después

10 de julio de 2018.

El conjunto de Didier Deschamps se convierte en el primer finalista de la Copa del Mundo de Rusia 2018 tras vencer a Bélgica en un partido que decidió un tanto de Samuel Umtiti. Mbappé volvió a maravillar con acciones dignas de crack ante un cuadro belga en el que Hazard no fue suficiente.

Hizo historia Francia. El conjunto de Didier Deschamps se ha clasificado para la final de la Copa del Mundo tras vencer a Bélgica en un partido en el que la primera parte mostró a dos conjuntos dispuestos a todo y que aplicaban intensidad a cada minuto que pasaba del partido.

Eden Hazard fue uno de los jugadores que llevó el peligro belga al área gala. El jugador del Chelsea desbordó con su velocidad e hizo estragos por las bandas francesas obligando a un excelso Raphaël Varane a intervenir y a salvar los goles del cuadro de los ‘Diablos Rojos’.

Pero en frente tenían a una Francia con un Kylian Mbappé potente e inspirado. El atacante del PSG llevó el peligro al área belga aprovechando su velocidad y dio mucho trabajo a un Thibaut Courtois que mostró gran solvencia. 0-0 al descanso y todo por decidir en la segunda mitad.

Y los segundos 45 minutos no pudieron comenzar mejor para Francia, con un tanto de Samuel Umtiti cuando transcurrían seis minutos del segundo tiempo. Un córner botado por Griezmann fue cabeceado por el central del FC Barcelona para adelantar al conjunto bleu.

Mientras tanto, además del presidente francés y de los reyes de Bélgica se encontraba en el estadio con el líder de los Rolling Stones, Mick Jagger. Su Satánica Majestad estuvo presente en San Petersburgo viendo el partido.

De esta manera pudo ver las diabluras de Kylian Mbappé. El jugador francés del PSG fue el que brilló con luz propia en el partido dejando perlas de crack mundial. Un taconazo que descolocaba a la defensa, velocidad para desbordar al conjunto belga… defenderle era un quebradero de cabeza para el combinado de Roberto Martínez.

Aunque Bélgica no se rendía, y empezaba a colgar balones al área de Hugo Lloris. El guardameta francés tenía que emplearse a fondo para detener las acometidas belgas ante su portería, en una actuación memorable donde dejó latente su solvencia bajo los tres palos.

Y es que con el paso de los minutos, Francia se fue sintiendo más cómoda y estuvo a punto de sentenciar el partido poniendo el 2-0. Pero al final, la actuación de Courtois hizo que el marcador quedara en 1-0.