Las alianzas que vienen…

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Cinco precandidatos de MORENA en Tamaulipas, son el reflejo del rumbo que las fuerzas políticas institucionales –sobre todo las del PRI- y sus expresiones emergentes, tomarán en la elección de junio de este 2019. Ellos son: Vanessa Mata –Ciudad Victoria-, Jordy Bazaldúa –Altamira-, Ricardo Rodríguez –Ciudad Victoria- y Rogelio Villaseñor –Río Bravo- y Marco Cortés –Ciudad Madero-.
Villaseñor es uno de los representantes más activos del PRI riobravense. Fue jefe edilicio y se sumó con todo a la campaña de Baltasar Hinojosa en donde mostró su militancia. Al parecer, ha decidido abandonar al partido que le brindó su apoyo en su carrera política y buscar nuevos horizontes en el partido de Andrés Manuel López Obrador.
Al parecer, es una adquisición de la política de alianzas de José Ramón Gómez quien lo llevó a las filas morenistas.
La actitud del ex alcalde riobravense, es una muestra de lo que están pensando los cuadros tricolores en la entidad: es el síndrome de la derrota priista, la diáspora en la búsqueda de mejores expectativas.
Puede o no ser el candidato Villaseñor.
Esa es otra vaina.
Lo que muestra el hecho, son los escurrimientos –que seguramente se ampliarán, conforme se acerque la contienda- de un PRI carente de todo capital para ir a una campaña política en la región.
Ricardo Rodríguez, es otro caso que ilustra la fragilidad –presente y futura- del tricolor tamaulipeco. Parte de una relevante familia de priístas, el ex diputado local ha sido alistado para la diputa de una diputación local por MORENA. Para ser objetivos, este priista, trae más en su morral que muchos aspirantes morenos que por el sólo hecho de contar con militancia, quieren para sí la candidatura aunque vayan únicamente por algunos centenares de votos.
Rodríguez traen algunas fortalezas. Es un rostro joven y hasta donde se sabe, limpio. Se comunica bien con el electorado. Y su postulación, generaría una importante fractura en el tricolor victorense.
La tarea de MORENA, es trazar una estrategia de alianzas que le permita crecer sin deteriorar su capital moral; que lleve a este partido, a salir en unidad ante la postulación de candidatos externos.
Marco Cortés, es un empresario que ha militado en varias organizaciones civiles de emprendedores de Madero. Se ha acercado a MORENA recientemente. No se le conoce militancia abierta ni en el PAN ni en el PRI. En la campaña de López Obrador, realizó trabajos para su proyecto de nación.
Vanessa Mata, es una joven profesionista que toda su vida militó en el PRI. La campaña de AMLO por la Presidencia, y la de Eduardo Gattás por la alcaldía victorense, le hicieron distanciarse del tricolor y sumarse a MORENA. A estas alturas, nadie en las filas lopezobradoristas, duda de su entregada actividad en las filas de la Izquierda. Su calidad de mujer, potencia su posible candidata.
Su fortaleza más marcada: viene de una campaña en la fue pieza fundamental en la construcción de redes ciudadanas en la capital del estado.
Jordy Bazaldúa, es un chavo del sur de Tamaulipas que ha activado desde hace años a favor de AMLO. Tiene presencia en la mayoría de los municipios. Es este, un cuadro que refleja el interés de los segmentos jóvenes por la política. Probablemente, sea el candidato con menos años de todo el espectro político de MORENA.
Se ha posicionado en el distrito con cabecera en Altamira que tiene un importante conglomerado social de Madero. Esa es una de sus fortalezas: ha activado tanto en Altamira como en Madero.
Cuenta con destacados apoyos en el CEN de MORENA.
Esos son algunos ejemplos, que nos pueden dar pistas de cómo se estructurará la política de alianzas de MORENA para ganar el mayor número de escaños en el Congreso local.
Por lo pronto el delegado plenipotenciario de AMLO en Tamaulipas, Renato Molina, dijo entre líneas –en la reunión de la unidad en Tampico el pasado sábado-, algo de lo que vendrá:
-No tengamos miedo a la gente que viene de otros partidos…