Guacamole, receta mexicana.

Gucamole acompañado con tortillas.[/caption]El aguacate es un producto originario del continente americano, donde los aztecas le conferían propiedades afrodisíacas. Desde época precolombina se conoce su cultivo en México y el resto de América Central bajo el nombre de “ahuacatl”.
El aguacate es rico en vitaminas del grupo A, B, C y E, rico en minerales como calcio y potasio y posee 15% de grasas mono insaturadas, grasas buenas.
En México tenemos una variedad amplia de aguacates criollos, desde el aguacate pequeño y perfumado cuya carnosidad es tan suave como la mantequilla y se puede consumir su cáscara, hasta el aguacate alargado de zonas tropicales, cuya carne es color crema y se llama “chinene”, o “la pagua”, un aguacate de gran tamaño, de sabor ligeramente dulzón y de carne muy cremosa.
El aguacate de México pasó a las Islas Canarias y posteriormente los franceses los aclimataron en los jardines botánicos y así, poco a poco se fue popularizando en todo el mundo.
El guacamole se cuenta sin duda entre las mayores delicias de la comida mexicana. No es casualidad que su popularidad se haya universalizado y que se consuma cotidianamente por miles de personas. La leyenda cuenta que esta exquisitez habría sido legada por Quetzalcóatl a los Toltecas para que disfrutasen del maravilloso resultado de combinar aguacate (machacado), chile y jitomate. Eventualmente, con la llegada de insumos de otros lugares, vía los conquistadores españoles, a la receta se agregarían ocasionalmente otros ingredientes como cebolla, limón, pimienta, ajo o cilantro.

RECETA GUACAMOLE
INGREDIENTES
3 aguacates maduros medianos.
1 cebolla mediana
El zumo de una lima o limón recién exprimida.
Un chile jalapeño.
Un chile serrano.
Cilantro fresco recién picado.
Un poco de sal (a discreción)

El guacamole mexicano es una de las salsas más conocidas en todo el mundo y que resulta ideal para servir como acompañamiento de todo tipo de recetas mexicanas. Aquí te mostramos paso a paso cómo hacerlo en casa.
PREPARACIÓN
Primero vamos a seleccionar los aguacates que vamos a emplear, que deben estar maduros pero no pasados, para que su pulpa esté en su punto de sabor y textura. Vamos a cortarlos por la mitad, desechando el hueso que tienen en el centro, y después vamos a sacarles la pulpa, usando una cucharilla de las que tenemos en la cocina. Vertemos la pulpa en un recipiente y la vamos a machacar con un tenedor, para que quede como si fuera un puré.
Agregamos el zumo de media lima o limón por encima, para que el aguacate no se oxide y se ponga con un color oscuro. Pelamos la cebolla y picamos la mitad, pero en trozos muy finos, lo más fino que podamos, y la agregamos en el mismo recipiente en el que tenemos el aguacate. Picamos también el jalapeño muy fino y lo vertemos junto con el resto de ingredientes, y añadimos un poco de sal si queremos se pueden agregar unas hojas de cilantro lavado y picado, sin los tallos, que echaríamos al mismo recipiente, y/o un chile serrano bien picado, para darle un toque picante a la receta.

Guacamole con chile y tortillas.