Edgar Morin

Hay seres cuya presencia va más allá del círculo íntimo de quienes los aman, seres que, por su pensamiento, su mirada sobre el mundo y su humanidad, dejan huella duradera en la vida de los otros. Edgar Nahoum, conocido como Edgar Morin fue uno de ellos, fallecido casi a los 105 años, un filósofo, sociólogo y político francés comprometido hasta la médula.

Edgar Morin, un pensador del siglo, era de los que tenían una vida, no una carrera. Francia está de luto. Francia llora a uno de sus intelectuales más queridos. No dejaba de escribir todos los días, pensar, analizar y vivir su último amor con su esposa Sabah de 67 años, un espléndido amante que durante los últimos 17 años conservó intacto su cariño por la marroquina.

Decía Morin que “vivir es aceptar que la vida es una aventura; de ahí la diferencia entre vivir y sobrevivir”. Afirmaba que su secreto para llegar a los cien años era su curiosidad por el rock, la política, la poesía, la literatura, bailar tangos, cantar, escribir, pensar, cuestionarse y la pasión por la mujer. Tenía siempre una sonrisa en los labios y un entusiasmo desbordante.