¡El dinero!

 

*El dinero* es una fastuosa geografía: montañas de oro y cobre, ríos de plata y níquel, árboles de jade y la hojarasca del papel moneda. El planeta se vuelve dinero, el dinero se vuelve número, el número se come al tiempo, el tiempo se come al hombre y el dinero se come al tiempo. El dinero y su rueda, el dinero y sus números huecos, el dinero y su rebaño de espectros.

*El dinero* no dice tú eres; dice cuánto eres, cuánto te llamas. El dinero cierra las puertas del perdón y abre las puertas de la casa del rey. El dinero es la araña y el hombre la mosca. El dinero chupa la sangre de las cosas; no tiene cuerpo, ni cara, ni alma. El dinero seca la sangre del mundo, sorbe el seso del hombre. Más malo que no tener dinero es tener mucho dinero.

*El dinero* es el gran prestidigitador. Evapora todo lo que toca: tu sangre, tu sudor, tu lágrima y tu idea. El dinero te vuelve ninguno, escalera de horas y meses y años: allá arriba no encontramos a nadie. Todos construimos el palacio del dinero: el gran cero. Saber contar no es saber cantar. La muerte es un sueño que no sueña el dinero. Calamidades y milagros, dice O. Paz.