
Junio 27. Hace 102 años fue fusilado a los 41 en la Vieja Huejoquilla, hoy Ciudad Jiménez, el general, profesor y político Manuel Chao Rovira, gobernador de Chihuahua -8 de enero al 13 de marzo de 1914-, oriundo de Tuxpan, Veracruz, quien se levantó en armas a favor de Francisco I. Madero en 1910, aliado a las fuerzas villistas de Tomás Urbina Reyes.
Decía José Guadalupe Rocha Araiza el 31 de enero de 1948 que trató al general Chao cuando él se dedicaba al magisterio y mi abuelo predicaba el antirreeleccionismo. En plena Revolución continuó su trato hasta que fue prisionero de Francisco Durazo en Parral, convencido de que había sido villanamente traicionado, a pesar de su rendición como delahuertista.
El cadáver de Chao fue recogido por sus familiares y depositado en una caja de zinc, siendo velado en su casa de la calle Ojinaga el 28 de junio de 1924 y exhumado 24 años después, manteniendo intactas las ropas de su uniforme militar con que fue sepultado y la venda que tapaba la sien izquierda, después del tiro de gracia. Una calle de Parral lleva su nombre.
